Sword Art Online: el animé sobre un MMORPG en el que puedes morir en la vida real

Cada vez que veo una noticia así, mi corazón da un pequeño vuelco porque une a dos pasiones que tengo adentro: el animé y los mundos virtuales. Recuerdo cuando ví .hack por primera vez, al poco tiempo de haber sido publicado el Ragnarok Online. Ese animé, generó que, cada vez que jugara a un juego, lo viera de otra forma. Como una aventura real vivida en un lugar que sólo existe en datos y en nuestro cerebro.

Los invito a leer esta noticia, que habla sobre el concepto de “permadeath” llevado a otro nivel. Artículo genialmente redactado del blog Deculture.es, allí podrán encontrar muy buena calidad de noticias relacionadas a animé y juegos.

A principios de mes comenzó a emitirse en la televisión japonesa el anime Sword Art Online, una serie de animación basada en las novelas ligeras homónimas.

La historia nos lleva al año 2022, donde un MMORPG de realidad virtual, llamado Sword Art Online, sale a la venta. Es un juegazo del copón que atrae a numerosos jugones, quienes gastan sus horas controlando a sus personajes con la mente. Pero lo que muchos creían un simple e inocente avance de la tecnología se convierte en una cuestión de vida o muerte cuando su creador bloquea el juego, haciendo imposible que los jugadores conectados puedan desloguearse.

Todos los jugadores allí atrapados reciben una misión: Solo podrán salir de Sword Art Online, aquellos que logren alcanzar la planta número 100 de la torre más alta y acaben con el jefe final. Pero hay un “pequeño” inconveniente: si mueres en Sword Art Online, mueres en la vida real.

Aunque suene un poco a lo fusión entre .hack y Ragnarok Online, no os dejéis engañar, tiene su toque de originalidad.

Sword Art Online cuenta con la dirección de Tomohiko Ito, música de Yuki Kajiura —Shin Kimagure Orange Road: Soshite ano natsu no hajimari, .Hack//Sign, Fate/Zero— y animación de A-1 Pictures —Persona: Trinity Soul, Valkyria Chronicles, The IdolM@ster, Ano Hana—. Por el momento se prevén 25 episodios.

(Artículo publicado originalmente en Deculture.es)