La psicología detrás de los MMO: Loterías y condicionamiento operante

Quizás el título les permita adivinar el contenido del artículo, o al menos una parte de éste, aunque más de uno se encontrará con alguna sorpresa a medida que avance en la lectura. Creo que todos los que hemos jugado algún MMO, al menos una buena parte, conocemos dos elementos que suelen ser constantes del género; por un lado las famosas microtransacciones, que dejaremos como tarea pendiente para el siguiente artículo, y por otro la conocida lotería dentro de los juegos. Y si bien es cierto que por conocimiento común todos sabemos cómo ésta funciona, la gran mayoría ignora cómo los publishers de MMOs se sirven de los mecanismos psicológicos que encierran para el lucro desmedido.

Como algunos pueden intuir, la lotería implica ciertos instrumentos de aprendizaje asociativo, o por asociación de elementos, y particularmente el conocido como condicionamiento de tipo II u operante. Ahora bien, ¿qué es lo que caracteriza a este tipo de aprendizaje?. Primero debemos explicar qué aprendizaje es, en términos psicológicos, un cambio en la conducta más o menos prolongado o el aumento de la probabilidad de cambio de ésta, que quiere decir que no necesariamente debe producirse el cambio sino que basta con una influencia que provoque un aumento en la probabilidad para que esto suceda.

En cuanto al aprendizaje operante, es aquel cuya acción genera un resultado y ese resultado se constituye a su vez como un reforzador para que esa conducta vuelva a producirse. En otras palabras, el resultado actúa como un reforzador positivo que incentiva a que esa conducta se reitere.

Y ahora ustedes probablemente se preguntan cómo encaja todo esto dentro del tema que nos incumbe. Las loterías se sirven del mecanismo de aprendizaje por condicionamiento operante al presentar un reforzador positivo de razón variable, representado a través de la tentativa de éxito y el premio, como elemento motivacional y regulador de la conducta. Es decir, la idea de conseguir aquello que la lotería ofrece, por bajas que sean las posibilidades reales de éxito, modifica nuestra conducta para utilizar esos objetos. En la práctica no difiere mucho del funcionamiento de cualquier máquina tragamonedas, cuya formula del éxito es exactamente la misma: posibilidad de éxito de una en varios miles y apuesta de márgenes asequibles por parte de la banca. No sin razón es difícil encontrar una empresa que se sincere sobre las probabilidades de éxito que las loterías tienen en realidad.

Las loterías se sirven de este mecanismo de aprendizaje, que es la clave de la capacidad de adaptación que nos permite sobrevivir como especie, para constituir a los jugadores como consumidores. Y, puesto que dentro de los juegos suelen ser items premium que se pagan con dinero real, no difiere en nada del funcionamiento que las loterías / traga monedas tienen en la realidad. Sin embargo, el debate sobre la eticidad de este tipo de instrumentos en actividades lúdicas que, por lo general, reúne a menores de edad, parece completamente ausente. Y más ausente aún parece ser la percepción de que este mismo mecanismo psicológico bien encaminado y aplicado a otras áreas no relacionadas con la ilusión del éxito generadas por items donde las probabilidades son tan exiguas, puede brindar beneficios a la hora de reunir la clase de jugadores que realmente convienen al juego y por tanto a mejorar la calidad de la comunidad, la popularidad del juego e indefectiblemente incrementar también las ganancias de la empresa sin tener que incurrir en el pecado de fomentar la nueva generación de niños ludópatas.

Kansas city shuffle

¿Kansas city shuffle? ¿Qué es eso? Una maniobra de Kansas City es aquella donde el estafador hace saber a la víctima, en mayor o menor medida, que es parte de una estafa, pero el complejo esquema le dirige en una dirección errada de forma tal que la estafa finalmente se produce. En otras palabras, el arte de dirigir la atención hacia el lado contrario al que vamos a ir.

Ahora vamos a retroceder en el tiempo y rescatar el caso de las loterías en Operation7 Latino, de Axeso5, donde se dividen en tres tipos: las premium, las de oro o in-game currency (la moneda del juego que no puede pagarse con dinero real, de aquí en adelante igc) y aquellas que se pagan tanto con dinero real como con igc, es decir una mezcla entre las dos primeras. Hasta aquí parece un caso similar a tantos otros, pero si algo le faltaba a esta bien pensada obra de ingeniería social es una pizca de escándalo.

Allá por 2011 el lanza granadas m79, una de las armas más poderosas del juego y hasta entonces la más rara, ya que su probabilidad de salida era muy baja y sólo podía conseguirse mediante las loterías de igc, pasó a lotería premium. Tal movimiento hubiese causado un gran impacto dentro de la comunidad de no ser porque “casualmente” se desató un bug de cuentas de usuarios, mediante el cual era posible explotar las loterías de oro y conseguir por reiteración dicha arma. La medida, disfrazada de solución, llegó días más tarde cuando varios usuarios habían conseguido la m79 y las partidas ya se habían visto afectadas por el incremento del arma, sin ningún tipo de hotfix al bug real de cuentas, cuya solución real llegaría varios meses más tarde. Resulta curioso que durante dos años el bug de cuentas estuvo presente pero nadie de la comunidad lo empleó y de pronto no sólo fue explotado de forma masiva sin que se sepa quién hizo correr la voz, sino que además con un paquete de respuesta a medida de las necesidades de la empresa.

Presentado de manera más clara, retiraron el reforzador positivo de razón variable de las loterías de igc para posicionarlo en las loterías que producen beneficios económicos para Axeso5 y al mismo tiempo aumentaron la captación de consumidores mediante la exhibición de un amplio número de usuarios que ya tenían el arma y que desde entonces saturaron las partidas con ésta, todo a costa de la jugabilidad, el balance dentro del juego y el bolsillo de la comunidad. Lo único que olvidaron en la maniobra fue la ética y la moral.

  • Marcos

    Es una lectura interesante, aunque a lo mejor le vendrian bien un par de ejemplos más para ilustrar mejor lo explicado en los primeros párrafos, ya que son un poco crípticos por momentos.

    En mi experiencia, he visto esto de las loterías en varios MMOs, generalmente en la forma de las infames Lockboxes en juegos como el Tera y el nuevo D&D: Neverwinter, en donde dichos objetos salen como drops de mobs, pero las llaves para abrirlas deben obtenerse por separado a través del Cash Shop o por precios exhorbitantes de IGC en el Auction House.

    Asi mismo, una situación similar de lotería se repetía en el Need For Speed World, donde uno puede comprar con dinero real un pack de partes para tunear el coche, pero las partes que salen son al azar, de modo que si yo estoy buscando, por ejemplo, un buen motor, tengo que comprar chorrocientos packs de partes rogando que me salga uno. Evidentemente la solucion no es poner las partes a la venta de forma individual por dinero real ya que eso seria P2W puro y duro, sino hacer que los packs de piezas tambien esten disponibles también por IGC, pero bueno, esta claro que a ciertas compañias esas cosas se las suda y solo les importa el quick cash.

    Lo que intento demostrar un poco es lo que vos decías en este artículo, que las compañías juegan con las expectativas de la gente de conseguir algo “bueno”, pero de una forma poco ética, que es cobrando por algo que no se los garantiza realmente (ya que evidentemente no les alcanza con el Cash Shop).

    ¡Saludos!

    • Someday

      Tal cual. El caso de los cofres o cajas con equipo que pueden encontrarse con facilidad pero luego te obliga a comprar la llave para abrirla con dinero real es bastante común también y emplea, como bien decís, el mismo tipo de condicionamiento operante.
      Lo que suele pasar desapercibido es que los casinos tienen una restricción de edad justamente porque la línea entre el juego o apuesta casual y la ludopatía es muy fina. Que los publishers que trabajan con este tipo apuesta encubierta no estén regulados y vigilados es un error.